Este post puede interesarte tanto si estás embarazada como si no, porque trata de transmitir la importancia de conocer tu cuerpo, escucharlo y mimarlo, es decir, dar el lugar que se merece en tus prioridades.

Muy a menudo se tiende a asociar el cuidado de nuestro cuerpo con una práctica que realiza la gente superficial y no podemos estar más equivocados al respecto. Muchos estudios a lo largo de los años han puesto en evidencia lo íntimamente relacionado que está el cuerpo y la mente y lo que puede afectar psicológicamente cuidar nuestro cuerpo, que es nuestro templo. No se trata solamente de hacer deporte y llevar una alimentación saludable, que también, sino de pararnos a escucharlo y aprender a interpretar las señales.

Muchas veces tenemos que llegar a extremos para que empecemos a hacerle el caso que se merece, ya sea como consecuencia de una enfermedad grave, agotamiento o un alto nivel de estrés importante que puede ocasionar la aparición de algún trastorno de entre los cuales el más común es trastorno de ansiedad generalizada.

Mi propuesta es, pues, hacernos conscientes de que, como he dicho antes, tenemos un cuerpo que hay que mimar y respetar. Ahora bien, cómo hacerlo es lo más complicado porque aquí cada cual tendrá sus preferencias y gustos al respecto. Yo os propongo unas ideas generales que pueden ayudar a que deis ese paso:

  • Dedica todos los días unos minutos a observarte, a escuchar tu cuerpo y sentir cómo está. Aquí podrás apreciar si existe alguna zona más tensionada que otra, alguna dolencia por pequeña que sea, o si la dolencia que tenías ya no está. Intenta explicar el porqué, esto te dará pistas para saber qué hacer. Observa tu respiración, si está agitada o tranquila.
  • Mírate al espejo y busca las cosas que te gusta, seguro que encuentras un montón. Dedica tiempo a algún autocuidado, no tiene por qué ser mucho, puede ser simplemente ponerte alguna crema que te haga sentir mejor, tanto por su hidratación como por la suavidad que deja en tu piel o su olor.
  • Busca algún deporte que te guste hacer e intenta, al menos dos días a la semana, dedicarle tiempo y disfrutarlo. Desde andar o correr, bailar, alguna actividad en equipo o actividades más relajadas como pilates o yoga.
  • Cuidar tu alimentación también te hará encontrarte mejor, con más energía. Esto no significa que no podamos permitirnos ciertos caprichos, simplemente que la base de nuestra dieta sea saludable y variada y, no por ello tiene por qué no estar igualmente rica y sabrosa.

Si estás en un momento de cambio, en el que empiezas a ver cómo repercute en tu bienestar general cuidar tu cuerpo, espero que estas pequeñas ideas te hayan servido de ayuda.

Yo tuve que quedarme embarazada para aprender a escuchar a mi cuerpo y, ante una amenaza de aborto, aprender a escucharlo, frenando la actividad del día a día cuando así lo requería e intentando que los cambios que se producían en mi cuerpo lo hicieran causándome las mínimas molestias posibles. Comencé a cuidarme como nunca antes lo había hecho.

Reconozco que el yoga fue un gran desccubrimiento, mi gran aliado y, si estás embarazada y tú médico te lo permite, pruébalo, los beneficios que aporta son muchos y te ayudará a sentirte mejor e ir adaptándote mejor a los cambios que se producen en tu cuerpo y en tu vida en general.

Categories: Blog Sexualidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: M Carmen Baeza Hernández.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.