Estamos viviendo un momento histórico, la crisis por infección por Coronavirus (calificada por la OMS como Pandemia Global), ha hecho que se tengan que tomar unas medidas drásticas como es el cierre de los centros escolares y que, además, intentemos todos como ciudadanos responsables evitar el contacto social al máximo quedándonos en casa el mayor tiempo posible.

Esto deriva en una serie de problemáticas como puede ser:

«¿QUÉ HAGO CON LOS NIÑOS?»

Contando con que seas tú, la persona que estás leyendo este post, quien se quede en casa al cuidado de ellos, lo que vas a leer a continuación puede serte de gran utilidad: voy a dejar unas claves a tener en cuenta para que estos días o semanas se hagan lo más llevaderos posibles y podáis disfrutarlos juntos.

En primer lugar y lo más importante es intentar mantener la calma. Nuestro estado de ánimo y nuestra actitud serán claves para generar un entorno óptimo. Si estamos nerviosos, preocupados, estresados… hemos de trabajar en ello para no contagiarles. Si, por el contrario, les transmitimos a nuestros peques ese estado ansioso, estamos preparando el escenario perfecto para una batalla campal, en la que ninguno -ni ellos ni nosotros- disfrute y terminemos el día con mal sabor de boca.

Como van a estar varios días o incluso semanas sin ir al cole y además, cuentan con el handicap de que tampoco podrán salir a la calle para ir al parque, jugar con otros niños… Es muy importante intentar mantener unas rutinas en casa que les mantengan orientados y les den cierta seguridad. Cuando hablo de rutinas no me refiero a horarios fijados desde que se levantan hasta que se acuestan como si una jornada escolar intensiva se tratase. Pero sí que las horas de levantarse e irse a dormir, las de las comidas y la siesta, deben estar más o menos fijadas.

Podemos hacerles colaborar en las tareas del hogar. Cuando son más pequeños suelen tener una mayor predisposición aunque una menor capacidad. Podemos pedirles que vayan realizando alguna tarea (ajustada a su capacidad en dificultad, claro) junto a nosotros.

Suele gustarle mucho a todos los y las peques ayudarnos en la cocina. Tanto es así, que podemos no sólo hacerles partícipes en las elaboraciones diarias de nuestros menús, sino que podemos hacer algún taller de cocina. Si son recetas en las que hay que mezclar ingredientes y amasar (pan, pizza, galletas…), suelen gustarle mucho más porque entra en juego su creatividad a través de la manipulación de la masa.

Las manualidades suelen tener un papel fundamental en estos días. Os recomiendo que os hagáis con un buen acopio de material, tanto comprando en la papelería como reciclando cosas que tengáis en casa como: cajas, revistas, ropa vieja… y echéis mano de YouTube, hay miles de vídeos donde podéis encontrar ideas para todas las edades y todos los gustos.

Pensar en actividades que requieran de un gasto de energía como pueda ser: bailar, hacer algún circuito de psicomotricidad en casa, una gymkana con pistas por toda la casa… Es fundamental este tipo de juegos más movidos puesto que no podemos olvidarnos que son niños y necesitan correr y jugar, hacer gasto de toda esa energía que tienen. Esto les ayudará a estar menos irritables y poder conciliar mejor el sueño.

Juegos de mesa para los más mayores siempre son un éxito. A veces sólo es necesario un lápiz y un papel para poder jugar a juegos como «arriba el lápiz», por ejemplo, y la diversión está servida.

Aunque en la medida de lo posible se aconseje no salir de casa, es comprensible que estar durante 24 horas a lo largo de tantos días seguidos en casa, es prácticamente imposible. Así pues, si decidís salir de casa yo optaría por ir a jardines amplios que no estén llenos de gente, donde los niños puedan correr libremente y jugar. Si bien, lo más aconsejable sería ir a la montaña o la playa, zonas donde no haya gente -que las hay- y pasar unas horas o todo un día en contacto con la naturaleza, haciendo gasto de energía, descubriendo paisajes y respirando aire puro. Si, además, en estas escapaditas cogéis algunas piedras, hojas, arena… podéis aprovechar para luego hacer con ese material manualidades en casa.

Tener un espacio para realizar actividades más tranquilas es fundamental. En este espacio los libros cobran el protagonismo, tanto si leen solos como si somos nosotros quienes estamos con ellos viendo cuentos, o si nos inventamos entre todos historias… Cualquier opción es válida y seguro que alguna le gusta. También podemos optar por hacer un taller de masajes o yoga, por ejemplo.

Va a ser mucho el tiempo que pasen en casa y, probablemente, parte de ese tiempo lo pasen usando nuevas tecnologías, y no pasa nada, no debemos sentirnos mal por ello. Ahora bien, sería aconsejable delimitar un tiempo de uso, al igual que ser conocedores de las aplicaciones, juegos o películas que eligen. Y, en la medida que podamos, participar junto a ellos en este tipo de actividades también.

Por último y no por ello menos importante, es fundamental dejar ratos sin actividades programadas, que sean ellos quienes propongan, creen, inventen. El aburrimiento no es malo, al contrario, aumenta la creatividad lo cuál tiene un importante papel en la resolución de problemas, nos ayuda a ser más fuertes y flexibles emocionalmente y a descubrir nuevos hobbies.

Espero que todas ideas te hayan servido de ayuda para afrontar mejor estas semanas que vienen. Si tienes alguna idea que aportar, me encantaría que la compartieras.

Categories: Blog Maternidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: M Carmen Baeza Hernández.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.