Hoy os hablo de los conflictos que suelen surgir en la pareja tras la incorporación al trabajo del reciente papá. Y digo “suelen” porque no siempre es así, aunque si analizamos la situación con perspectiva, no nos extrañará que estemos ante un caldo de cultivo idóneo para generar confrontaciones.

Por un lado, la mamá lleva todo el día (y la noche anterior) ocupándose del bebé, probablemente de los cuidados del hogar y, quizá haya salido a la calle a hacer alguna actividad para despejarse, aunque también a esta ha ido con el bebé, por supuesto. Por otro lado, el papá puede que haya tenido un día duro en el trabajo y llegue cansado a casa y, además, haya echado mucho de menos a su bebé.

Puede que en este momento, mamá espere que papá, nada más llegar, se ocupe del bebé o de las cosas que ella no haya podido realizar en casa. Por el contrario, quizá papá priorice de una forma diferente a la que mamá esperaba. Parece más que evidente que pueda haber conflicto de intereses.

Qué hacer para que esto no ocurra o, en caso de que suceda, solucionarlo de manera sencilla:

  • El diálogo es fundamental en toda relación, ya sea de pareja o no. En etapas como estas, en las que puede haber una mayor carga emocional, estrés y cansancio, se convierte en el ingrediente principal para el buen funcionamiento de la pareja.
  • Hemos de intentar ponernos en el lugar del otro, empatizar con él para poder entender por qué pide lo que pide.
  • Escucharemos al otro, si necesita desahogarse tras un día duro, evitando comentarios que hagan referencia a nosotros, como: “yo también”, “yo más”.
  • Comunicar las preocupaciones o problemas que nos puedan surgir, por pequeños que parezcan, así como nuestras necesidades. En muchas ocasiones queremos que nuestra pareja se de cuenta de todo esto sin tener que decírselo y, cuando no es así, hasta nos disgustamos. Ahorraríamos tiempo y enfados si lo hablamos abiertamente, con tranquilidad y transparencia.
  • Crear un espacio para la pareja a diario, aunque sea de poquito tiempo. Habrá días que serán no más de cinco minutos y otros que pueda ser un par de horas. Un espacio donde conversar de manera relajada, en el que hablemos de temas relacionados con el bebé pero también de otros que no tengan nada que ver, que nos recuerde a diario que, además de papás, seguimos siendo dos individuos que se quieren y les gusta estar juntos.
  • Contar con tiempo para uno mismo, para descansar o hacer aquella actividad que tanto nos gusta. Quizá al principio sólo sea una ducha relajada o pasear al perro y, con el tiempo, pueda convertirse en apuntarnos al gimnasio, salir a cenar con los amigos o ir a la playa. Este tiempo debe ocupar una prioridad en nuestra vida, autocuidarnos es fundamental para poder cuidar al otro, además de que nos hará no perder de vista la mujer o el hombre que seguimos siendo.
  • Tener pequeños detalles con nuestra pareja, hará que la chispa no se apague. Gestos como una nota de cariño en el frigorífico, traer la cena favorita o hacer un masaje al otro, no hace falta que sean grandes regalos, nos harán ver que nuestra pareja nos sigue teniendo en cuenta, que le importamos y seguimos siendo el hombre o la mujer con la que quieren compartir su vida.
  • Y, por último, aunque no por ello menos importante,  tener siempre presente que ver a nuestra pareja como una aliada no como un enemigo nos hará la vida más fácil.
Categories: Blog Maternidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: M Carmen Baeza Hernández.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.